Uno le los países que siempre se ha destacado por la gran cultura que tienen, por la calidad de sus artes y por la obtención de la excelencia por medio del arduo trabajo, ese es sin lugar a duda Japón. Es por eso que hoy, en esta sección de detrás de la música les presento a Masanori Takahashi (Kitaro), el hombre que rescató el folklore de la música japonesa con un toque actual.

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Masanori Takashi

El compositor y multi-instrumentista Masanori Takashi, nació en 1953 en Toyohashi, Japón, una zona campesina que género en el artista su simpatía ecologista. Desde pequeño se vio cautivado por la música clásica y el rock, siendo una gran atribución el R&B de Otis Redding, la fusión de estas tres pasiones lo llevo a aprender la guitarra por su cuenta. Pues a pesar de tocar múltiples instrumentos jamás tuvo educación musical y se confió de sus oídos y emociones para poder dominar cada uno de los instrumentos que toca: armónica, guitarra, teclado, batería y sintetizador, por nombrar algunos.

Al terminar la escuela abandonó su casa debido a la prohibición que tenía de sus padres para que siguiera su carrera musical, por lo cual vivió de trabajos de medio tiempo mientras aprendía a tocar el sintetizador, el cual se convirtió en su gran pasión. Una vez dominado formará una de las agrupaciones que se llegaría a considerar como una de las más importantes de todo Japón, la llamada “Far East Family Band”. Y de ahí a establecerse como solista y evolucionar a sus anchas la música atmosférica e instrumental. En el siguiente monográfico se descubrirá esa evolución, esa mutación que del rock sinfónico le llevó a la electrónica ambiental.

Es 1974 y estamos ante uno de los baluartes más notorios del rockprogresivo japonés. Su presentación con The Cave Down To Earth fue todo un descubrimiento para el público de aquellas tierras, ya que para muchos era la presentación en sociedad del maestro de los teclados y sintetizadores Masanori Takahashi, más conocido como Kitaro. Desde sus comienzos sus composiciones sonaron diferentes, aunque algunos quisieron ver ciertas similitudes con la etapa psicodélica de los Pink Floyd.

El año 1975 traería el lanzamiento de su primer gran éxito, Nipponjin, tal vez el mejor disco grabado por la agrupación japonesa. Los recuerdos a Tangerine Dream y Pink Floyd se entremezclan sin viciar un estilo particularísimo. El sexteto sigue manteniendo en sus filas a sus componentes originales: Akira Fukakusa al bajo, Akira Ito a los teclados, Fumio Miyashita a las guitarras y los teclados, Hirohito Fukushima ante el micrófono y cubriendo como segundo guitarra, Kitaro en teclados y sintetizadores y tras la batería el acertado Shizuo Takasaki. Sin embargo, Parallel World (1976) será el penúltimo trabajo de Far East Family Band y último de Kitaro en su seno. Recibió favorables y entusiastas críticas por parte de todos aquellos que esperaban un estirón en el crecimiento de la banda. Los japoneses dejan a un lado las progresiones en formato balada y se lanzan al juego sonoro con las diferentes versiones del sinfónico progresivo electrónico.

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Última foto del grupo Far East Family Band

Se podría decir que en 1977 se pone punto y final a la trayectoria del combo. Kitaro entra en conflicto con el resto de componentes en la lucha por el camino a seguir por Far East Family Band. Habían conseguido acercarse con Parallel World a la experimentación electrónica de Klaus Schulze, y eso era algo en lo que Kitaro quería seguir investigando. El resto de miembros deciden volver a los orígenes, a intentar ser la réplica de los Pink Floyd aterrizada desde el país del sol naciente. Kitaro no llegaría a grabar Tenkujin y el disco terminaría siendo una despedida ciertamente agridulce. Aun así, todo esto demuestra que Masanori Takahashi ya era un reconocido teclista y compositor para cuando decide iniciarse como solista. Su paso por Far East Family Band dio a Takahashi la ventaja de empezar por encima del resto de los artistas que pretendían arrancar de cero en aquel final de la década de los 70.

Tras su salida de la nombrada agrupación, Masanori, conocido ya como Kitaro, se sumerge en una etapa de investigación. Se deja llevar por el budismo y la religión sintoísta, dos caminos que le aproximan a lo místico y le llevan a crear nuevas doctrinas para expresar sus sentimientos hacia la vida y la música. Cuando edita su primer álbum en solitario Ten Kai (1978) pone una piedra esencial en su carrera, determinando un estilo pausado y sosegado que le acompañaría en sus siguientes trabajos de comienzo como solista. El álbum apareció en Estados Unidos bajo el título de Astral Voyage, mientras que en Alemania se le llamó Astral Trip.

Una año más tarde, aparecería su segundo disco como solista, y Daichi asaltaría las tiendas japonesas. También conocido como From The Full Moon Story, este disco continúa con la experimentación pausada de Kitaro. Como investigación destacar que el artista usa los coros Kecak de Bali en ‘Hikari No Mai’, unos cantos muy característicos a los que recurrirá nuevamente trece años después en su disco Dream, añadiéndolos en dicha ocasión a su composición ‘Magical Wave’. Sin cambiar de año llegaría Oasis, posiblemente la obra más representativa a nivel mundial del primer Kitaro junto a sus dos partes del siguiente Silk Road. A lo largo del álbum se puede apreciar ese ritmo tan característico de los clásicos sintetizadores que tan acertadamente utilizaba por aquellos días Masanori.

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Premio Grammy al Mejor Álbum de New Age

Visto lo visto, no hay duda alguna de que Kitaro es uno de esos músicos enigmáticos, creador que marcha contracorriente y que siempre vence a las adversidades. Este multi-instrumentista japonés, que destacó en su adolescencia por ser uno de los alumnos aventajados de lo que se conoce como corriente new age o avant garde, en apenas dos años, entre 1978 y 1979, publica tres álbumes que ya ponían al descubierto una mano ganadora, unas cartas vencedoras que le acompañarían hasta nuestros días. Oasis, LP antes remarcado, sería la pieza clave para entender las dos partes de Silk Road (1980). Pero situémonos en aquel final de la década de los 70, tiempo en el que N.H.K. (Nihon Hoso Kyokai), Japan Broadcasting Corporation, busca a un artista capaz de arropar con su música una serie de capítulos de un documental que la productora quiere presentar para la televisión japonesa.

Por aquel entonces había bastante anarquía y se llegaron a barajar un sinfín de nombres de compositores extranjeros, pero la aparición en el mercado de Oasis fue una revelación para los directivos de la productora. De esta forma, este instrumentista que en los 70 se había cansado del rock sinfónico de gente como Pink Floyd y que había preferido estudiar las orquestaciones más clásicas, colma su doble trabajo de cambios estilísticos y, mezcla los pasajes dignos de baladas y cercanos a la paz espiritual con unos desarrollos sobradamente dramáticos.

Kitaro había así situado su primera pieza hacia el éxito en su carrera, y el campo estaba correctamente abonado para empezar a sembrar nuevos éxitos, discos como Tunhuang que venían a mostrar las siguientes progresiones que Kitaro tenía en mente.

Masanori sigue trabajando con el mundo de la imagen. En esta ocasión se encarga de poner música a la serie de anime titulada Queen Millennia. Sobre el grueso compuesto por desarrollos instrumentales destaca ‘Angel Queen‘, tonada en la que participa el guitarrista Steve Lukather (Toto) y la vocalista Dara Sedaka (hija del famoso cantante Neil Sedaka). Cierra 1982 con su Live In Budokan, demostrando que no hay nada mejor que jugar en casa. Esta grabación en directo es casi imposible de encontrar en la actualidad pero que hoy desde Viva La Música queremos compartir con todos vosotros obtenido directamente desde un VHS de ahí su baja calidad:

 

Tanto en 2000 como en 2001, y tras ofrecer en los últimos cinco años gran variedad de obras recopilatorias, Kitaro se centra en continuar con su amor por las creaciones basadas en diferentes pueblos y en su forma de entender la vida. Con Ancient (2000) vuelve a trabajar para NHK en uno de sus documentales, como ya lo hiciera con Shikoku Eighty – Eight Temples (1999), mientras que An Ancient Journey (2001) es una muestra del interés personal del artista por representar en un álbum doble el gran crisol de culturas que pueblan el planeta.

Aunque en 2002 Kitaro continúa con la intención de compilar y mezclar sus clásicos de siempre con nuevas ideas musicales, ya sea con el recopilatorio Asian Cafe, el juego de pasado-presente de Mizu Ni Inori Te o el directo Live In Yikushiji, 2003 devolvería a la escena a un Masanori arriesgado. Sacred Journey of Ku Kai es un álbum conceptual que se centra en la imagen de Kûkai (774-835), creador de la rama musical japonesa del Shingon Shu. Aun así, no todo sería tan revelador, ya que en el mismo año edita Best Of Silk Road y Ninja Scroll, el segundo de ambos significa una nueva incursión en el anime

Una carrera la de Kitaro, como demuestran este monográfico, difícil de igualar.

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