El mundo de la música, como bien sabemos todos, se presta especialmente a la aparición de los denominado «niños prodigio». Al inverso que ocurre con otras disciplinas y artes, la música es completamente abstracta y puede ser asimilada rápidamente por un maleable cerebro infantil.

Eso no significa que los niños sean tan buenos intérpretes como los profesionales adultos; nunca lo son, y no se conoce un niño que haya compuesto una obra maestra, por ejemplo. Incluso los más brillantes niños prodigio ven cómo su trabajo pierde fuerza cuando se lo compara con lo que hacen los mayores. Eso sí, a veces alcanzan cotas de efectividad tremendas que asombran a quienes ni siquiera en la edad adulta poseen ese mismo talento para la interpretación de la música.

Hoy en Viva La Música vamos a repasar imágenes o grabaciones de algunos artistas populares que comenzaron como niños prodigio; es una lista incompleta, pero al contrario de lo que podría pensarse la cantidad de pequeños músicos con talento es considerable, así que sirvan estos como ejemplos paradigmáticos.

Michael Jackson

Uno de los claros ejemplos que no podría faltar en esta lista, porque seguramente es el artista precoz con cuyos inicios la gente está más familiarizada. Todos somos conocedores de su historia: los cinco hermanos que formaban The Jackson 5 fueron respaldados por un gran equipo de compositores —The Corporation, formado a propósito por la discográfica Motown para intentar que llegasen a lo más alto— y se transformaron en un fenómeno comercial: sus cuatro primeros singles fueron número uno en los Estados Unidos. Los cinco chavales tenían talento artístico, pero uno destacaba de entre todos ellos: Michael, que era con mucha diferencia el más dotado del grupo. Ya en los comienzos la gente tenía claro que el pequeño Michael era la verdadera fuerza expresiva de los Jackson. Él mismo se encargó de confirmarlo durante su carrera en solitario, particularmente gracias a aquel extraordinario Thriller que lo encumbró en el negocio. Con todos los aspectos oscuros, reales o inventados, que hubo en su vida, resulta innegable que Michael Jackson llevaba el espectáculo en la sangre de nacimiento, algo que resulta fácil comprobar escuchando sus viejas canciones o contemplan sus viejas actuaciones. Véanlo aquí, con once años, cuando ya parecía hecho de otra pasta:

 


Stevie Wonder

La carrera musical adulta de Stevie es de sobra conocida por todos, al menos en sus rasgos más superficiales. Curiosamente, lo que no tanta gente recuerda es que fue un niño prodigio que debutó como profesional a los once años de edad. El pequeño Stevie comenzó a cantar en la iglesia; más tarde aprendió a tocar la armónica —su primer instrumento— y luego se aficionó al piano y la batería, revelándose como un precoz multiinstrumentista antes de haber cumplido los diez años. Fue descubierto por un miembro de The Miracles, que tras escucharlo cantar y sabiendo que había encontrado un gran talento, decidió llevar al niño a Motown. En la legendaria discográfica supieron de inmediato que tenían un diamante entre manos y decidieron preparar cuidadosamente su lanzamiento, incluyendo tutorías personales para compensar la pérdida de horas escolares.

Cuando Steven tenía once años se dio a conocer con un par de álbumes, incluyendo un tributo a Ray Charles donde demostró que podía hacerse cargo de semejante repertorio sin demasiados problemas. Al año siguiente dio su primer gran pelotazo comercial con el disco Recorded live: The 12 year old genius, que se convirtió en número 1 en los Estados Unidos. No volvería a obtener un éxito similar hasta publicar el famoso álbum Talking Book, diez años más tarde y ya pasada la adolescencia. Recordemos sus inicios con unas curiosas imágenes en las que le vemos con catorce años de edad, interpretando su éxito del momento, «Fingertips», en televisión:

 


Steve Winwood

Conocido por su participación en bandas como Traffic o Blind Faith y por su colaboración con gente como Jimi Hendrix (quien al parecer intentó sin éxito ficharlo para su banda), Winwood se dio a conocer en la escena musical cuando aún estaba en el colegio y ejerció como teclista de sesión para un sinnúmero de artistas estadounidenses que visitaban el Reino Unido. A la edad de catorce, Winwood se unió a Spencer Davis Group como teclista, cantante y ocasional guitarrista, convirtiéndose pese a su juventud en la voz reconocible de la banda. Un par de años después obtendría junto a ellos su primer gran éxito, «Keep on running». Aquí podemos verle con dieciséis años recién cumplidos cantando el tema:

 


Derek Trucks

Proviene de una de las sagas más importantes de la música rock: sobrino de uno de los fundadores de The Allman Brothers Band, el batería Butch Trucks, Derek Trucks comenzó a tocar la guitarra slide a muy corta edad, inspirado por el estilo del guitarrista original de los Allman, Duane Allman. No puede decirse que el camino no estuviese marcado: sus padres le llamaron Derek en honor a Derek and the Dominos, el grupo en el que Duane Allman grabó junto a Eric Clapton canciones tan famosas como «Layla». Para sorpresa de todos, el pequeño Derek se destapó como un prodigio hasta el punto de que los Allman Brothers Band comenzaron a invitarlo ocasionalmente al escenario a la temprana edad de once años. Con el tiempo Derek ha llegado a formar parte de la banda de su tío, ocupando el puesto de su ídolo Duane, que había muerto varios años antes de nacer él. Además, como buen sureño y siguiendo con la tónica familiar, ha montado otra banda junto a su mujer, la guitarrista de blues Susan Tedeschi. Todo queda en casa.

En este vídeo podemos ver a Derek con trece añitos, tocando el slide en «Layla» como hiciera muchos años antes Duane Allman (cuya imagen lleva estampada en la camiseta, si nos fijamos). Era solamente un anticipo de lo que Derek Trucks llegaría a hacer con el tiempo: ya como adulto es uno de los mayores virtuosos del slide que hay en el mundo.

 


Jonny Lang

A finales de los noventa irrumpió en la escena blues-rock un adolescente de dieciséis años que sorprendió a todos por su fogosidad como guitarrista y sobre todo por una voz rasgada que parecía pertenecer a alguien de mucha más edad.

Mucha gente lo descubrió en un insólito concierto emitido por Disney Channel, y previeron que se trataba de una superestrella en ciernes, porque además de talento poseía imagen y eso podía convertirlo fácilmente en objeto de consumo masivo e ídolo de adolescentes. Mick Jagger lo invitaba a tocar en su fiesta de cumpleaños, recibía elogios de aquí y allá, todo parecía ir viento en popa. Aunque finalmente no fue él sino John Mayer quien terminó ocupando el lugar de guitarrista guaperas para las masas. Mayer conquistó ese nicho de mercado girando hacia el pop más comercial, mientras que Lang se quedó pegado a sus raíces y su efímera fama adolescente se resintió por ello. No obstante, aún resulta sorprendente escuchar el primer disco de su carrera, grabado cuando el chaval tenía trece añitos y ya tocaba mejor que muchos adultos.

 


Alicia Witt

Un caso curioso porque la mayor parte del público la asocia con su trabajo como actriz. No obstante, la de actriz no parecía ser su carrera predestinada. De niña fue una superdotada de grado alto —su impresionante precocidad intelectual era prácticamente de manual— y considerada una niña prodigio en música, comenzó a estudiar piano con visos a convertirse en profesional. Finalmente, siendo aún muy jovencita, abandonó las teclas y decidió explotar su belleza posando como modelo para poder más tarde convertirse en actriz. Eso sí, paralelamente a las cámaras, actúa como pianista y cantante. Su faceta musical es poco conocida y en mi opinión el estilo melódico-pop que practica no es muy interesante. Eso sí, cuando en una película ha interpretado a un personaje que toca el piano… no ha necesitado una doble que mueva las manos en su lugar. Es más: resulta fácil imaginar el asombro del equipo de filmación cuando Alicia se sentaba ante las teclas y hacía cosas como esta mientras decía frases de su guion:

 

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