La localidad de Freehold, en New Jersey, vio nacer el 23 de septiembre de 1949 a Bruce Frederick Joseph Springsteen. De padres inmigrantes, su padre era irlandés y su madre italiana el joven Bruce tuvo una infancia y adolescencia marcada por la rebeldía. Pero a los 13 años su vida sufrió un cambio decisivo, tras presenciar en un programa de televisión un concierto en directo de Elvis Presley el cual le sirvió para emprender su gusto por la música. El rock & roll se instaló en su joven mente hasta el punto de comprarse una guitarra y comenzar a sacarle algunas notas.

Bruce Springsteen en sus comienzos
Bruce Springsteen en sus comienzos

Su apego a oír la radio y varias experiencias en bandas locales le aportaron un rico y variado bagaje musical que partía del Rock & Roll y el Rhythm and Blues y llegaba hasta el Dylan eléctrico, incluyendo el Beat inglés y la música Soul. Estas influencias se perciben en sus trabajos más importantes. En 1965 el futuro “Boss” formó su primer grupo, The Castiles, que, hasta el verano de 1967, actuó en los clubes de Nueva Jersey con un repertorio al estilo de The Beatles. Inmediatamente después Bruce se diplomó en la Freehold Regional High School y formó un nuevo grupo, Still Mili, con Steve van Zandt al bajo y Danny Federici al órgano. El grupo actuaba asiduamente en los pequeños locales de California, lo que provocó que Bruce decidiera abandonar pocos años después los estudios para dedicarse en cuerpo y alma a la música. Aunque la música no le daba en aquella época para vivir, a finales de 1971, el promotor musical Mike Appel (durante mucho tiempo su manager) le ofreció la oportunidad de salir de los estrechos límites del circuito de clubes de su localidad lo que le permitió empezar a ganar fama fuera de su ciudad natal.

Pocos meses después de que Appel empezara a ser su manager, éste le concertó una audición con John Hammond, caza-talentos de la cadena CBS, conocido por aquel entonces como “las orejas más finas de Estados Unidos” – Y el cual ya había llevado a la CBS artistas del calibre de Benny Goodman, Bessie Smith, Robert Johnson y Bob Dylan – para lanzar definitivamente la carrera de un joven Bruce Springsteen. Hammond, a pesar de profesar una cierta aversión hacia Appel, acogió a Springsteen en la familia CBS, reservándole un papel de poeta acústico: un nuevo Dylan, para entendernos. Pero el debut en vinilo de Springsteen, titulado ‘Greetíngs from Asbury Park NJ’ (1973), era un acto de rebeldía hacia esta clasificación.

Bruce Springsteen  1973
Bruce Springsteen 1973

A pesar de la singularidad de los contenidos del álbum y de la aguda descripción de una América contemporánea, el álbum se perdió en las estanterías de las tiendas. En un momento de gran creatividad de los cantautores estadounidenses, Bruce Springsteen se vio incluido entre una masa de prometedores líricos con los que el futuro “Boss” debía compartir el honor y el peso de ser invocado como un nuevo Dylan. En contra a sus defectos, ‘Greetings from Asbury Park NJ’ sigue siendo uno de los álbumes más ambiciosos de los años setenta. Las letras son demasiado escrupulosas y confusas, pero llenas de imágenes reales en las que Bruce declara que: Expresé un número increíble de cosas a la vez”, En algunas trabajé más o menos una semana, pero la mayoría eran relámpagos, una situación de auténtica energía“. Y esta energía derivaba de un increíble deseo de conquistar el éxito en el que Springsteen solo le interesaba un pequeño trozo de aquel cielo de gloria.

Como cualquier otro niño de su generación al que le gustaba la música, Bruce soñaba con poder grabar un disco, y ahora que el sueño se había realizado, había emprendido un viaje sin retorno. Bruce lo quería todo, y a pesar de sus sueños de grandeza, las ventas iniciales de ‘Greetings from Asbury Park NJ’ no superaron en mucho las veinticinco mil copias, manifestando síntomas de fracaso comercial. Pero la compañía creía en Springsteen, y consideraban que lo importante desde su punto de vista, era darlo a conocer. El anonimato de Springsteen no duró mucho ya que a finales de 1973 se publicó su segundo trabajo, ‘The wild, the innocent and the E street shuffle’. Su estilo era personal y refinado, con una particular atención por los más pequeños detalles. Son ejemplares, en este sentido, los temas ‘Sandy’ e ‘Incident on 57th Street’. La ingenuidad de su primer disco estaba superada por una escritura más adulta y la producción sonora resultaba particularmente cuidada. Por vez primera Springsteen fue comparado con las grandes figuras de la época, y no como imitador o seguidor, sino como artista completo en camino hacia el gran éxito. Los resultados de los primeros conciertos y la escucha atenta de ‘The wíld, the innocent and the E street shuffle‘ atrajeron la atención de Jon Landau, uno de los críticos de Rock más influyente en el país. Landau había reseñado con entusiasmo el disco de Bruce, definiéndolo como “El álbum más infravalorado del año, una fantástica historia callejera, apasionada e inspirada, tan divertida como profunda“. Rolling Stone incluyó el álbum entre los mejores de 1973.

No sería hasta la noche del 9 de mayo de 1974 donde realmente se originó el verdadero cambio en la historia del “The Boss”. Springsteen tocó en el Charley’s de Harvard Square, en Cambridge. Sólo era el telonero, la atracción principal, Bonnie Raitt, había aceptado que tocara durante dos horas cosa de la que se arrepentiría más tarde ya que Springsteen concluyó su actuación entre clamorosos aplausos y buena parte del público se marchó después de su actuación. Era la noche del 27º cumpleaños de Landau, quien regresó a casa excitadísimo. Esa madrugada estaba tan entusiasmado que se sentó en el coche y escribió un artículo para Real Paper que citaba lo siguiente:

“Son las cuatro de la mañana y llueve. Hoy he cumplido veintisiete años y me siento viejo escuchando mis discos y recordando que las cosas eran distintas diez años atrás, pero esta noche hay alguien sobre el que puedo escribir de la manera en la que escribía hace diez años, sin reservas de ningún tipo. El jueves, en Harvard Square, he visto mi pasado del rock & roll relampaguear frente a mis ojos, y vi también algo más: HE VISTO EL FUTURO DEL ROCK & ROLL Y SU NOMBRE ES BRUCE SPRINGSTEEN”.

Esa frase, escrita en letras mayúsculas, marcó el futuro de Landau y al mismo tiempo el de Bruce Springsteen. El camino estaba abierto y en pocas semanas la etiqueta “el futuro del rock & roll” daría la vuelta al mundo. En este punto aumentaron las presiones para que Springsteen grabara un disco que estuviera al mismo nivel que su espectáculo en directo. En la velada de Harvard Square había tocado la canción ‘Born to run‘ por primera vez en directo.

Pocos meses después, grabó una versión de cuatro minutos del tema que era claramente un single llamado a culminar el top de todas las lista de éxitos pero fue rechazado por la radio por ser demasiado largo. Editarlo fue casi imposible, Springsteen tenía las manos atadas y pasaron varios meses sin novedad lo que irritó notablemente a la cadena CBS. Para ellos había llegado el momento de lanzar definitivamente a Springsteen y el tiempo corría en su contra, pero él no quería saber nada. Su perfeccionismo en la sala de grabación hizo que pasaran otros doce meses antes de que el single viera definitivamente la luz. Mientras tanto se habían marchado el teclista David Sancious y el batería Boon Cárter, sustituido por Roy Bittan y Max Weinberg, respectivamente. A mitad de la grabación del álbum se sumó también un joven guitarrista de aire amenazador y seguro, Steve van Zandt. Tras interminables disputas con Mike Appel y el productor Jimmy lovine, ‘Born to run’ vio finalmente la luz, y su histórica elegancia hizo inclinarse definitivamente la balanza a favor de Bruce Springsteen. El disco apareció en un momento muy particular para la industria discográfica, que vivía con dificultad la irrupción de la música disco, que estaba desplazando al tradicional mercado del rock. ‘Born to run’ recuperaba poderosamente el ímpetu del rock más tradicional, con la mirada en el pasado y tendiendo un puente también hacia las esperanzas del futuro. La profecía de Landau se había cumplido. ‘Born to run‘ se convirtió inmediatamente en un clásico.

Portada del disco Born To Run
Portada del disco Born To Run

Un significativo crítico americano, Greil Marcus, describió así este disco: “Cualquiera que ame el Rock & Roll debe enfrentarse con su catálogo de estilos, con su música ruda y fuerte, con las letras que funden las esperanzas más luminosas y los aspectos más oscuros del sueño del rock & roll”.Born to run’ no ha aportado revoluciones estilísticas, como hicieron las grabaciones fundamentales de Elvis Presley y de The Beatles, pero en realidad representa la culminación de veinte años de Rock & Roll, y cuando fue publicado, en octubre de 1975, se transformó en el mayor testimonio de la continua vitalidad de esa tradición.

Springsteen había sintetizado su música bebiendo de muchas fuentes. “Mis primeros álbumes hablaban de cómo se estaba en un sitio”, declaró Bruce, “Born to run habla de cómo se está en ninguna parte”. Marsh otro de los críticos más afamados de la época, por el contrario, clasificó la obra maestra de Springsteen como “El disco para todos aquellos que han crecido durante los buenos tiempos de Woodstock y que no pueden aceptar las ficciones de hoy. Todos aquellos que en América tienen problemas con su vida se reconocen en la historia de Bruce. En efecto, las pequeñas historias que animan las canciones forman parte de una gran historia que narra la trágica jornada de un chico y una chica. Una especie de American Graffiti sin azúcar“. La voz de Springsteen, en este álbum, se impone a las guitarras y al saxo y los que habían sostenido la presunta debilidad vocal de Bruce quedaron pasmados frente a esta exhibición de rabia, dolor y alegría de tocar rock & roll que desprendia cada tema del álbum.

Irremediablemente, un prodigio de tal magnitud se convirtió en una especie de monumento nacional. El disco entró en el Top 10 en su primera semana de comercialización (cosa que sólo habían alcanzado antes Led Zeppelin y Elton John). ‘Born to run’ había recibido también una gran atención por parte de la prensa. RollingStone publicó un largo perfil del personaje, una detallada reseña del disco y una narración del espectáculo en directo. Casi todos los diarios dedicaron gran espacio al fenómeno Springsteen, incluso el mítico New York Times. Irónicamente, esta abrumadora atención de los medios se convirtió en una preocupación para Springsteen. Su rostro sonreía en las portadas de The Time y Newsweek (fue el primer personaje no político que tuvo dos prestigiosas portadas en una sola semana) y CBS lo promocionaba invirtiendo medios y cifras verdaderamente desorbitantes para la época. Pero al mismo tiempo, las peleas con Mike Appel se intensificaron hasta llegar a la ruptura. Un largo pleito mantuvo apartado a Bruce de las salas de grabación durante tres años, demasiado dinero e intereses estaban recayendo sobre las espaldas de un hombre solo y perplejo. Springsteen se convirtió en un fácil blanco para un sector de la crítica predispuesta a demoler a los personajes de éxito.

Portada de la revista The Time dedicada a Bruce Springsteen
Portada de la revista The Time dedicada a Bruce Springsteen

Entre los principales detractores se encontraba Henry Gruenwald, redactor jefe de The Time, que en una entrevisata dejó escapar que “La portada de Springsteen es la cosa más comprometedora de mi carrera“. Newsweek también se puso en contra de Springsteen, definiéndolo como el “montaje del siglo“. De esta manera pasó a segundo plano el hecho de que ‘Born to run’ fuera uno de los mejores y más sorprendentes trabajos de los últimos años, dejando en primer plano y como hecho más importante el dinero gastado para la promoción del artista. Polémicas que dejaron sentir su peso sobre Springsteen y que tres años después, durante la gira veraniega de 1978, recordaba con bastante humor: “Escribieron que había sido un montaje, y esto es estúpido. No era verdad. El mejor comentario fue el de mi padre, que dijo: Mejor que estés tú en la portada de Time que otra fotografía del presidente“. La renuncia forzada a las salas de grabación sirvió para consolidar la fama de Springsteen como el mejor espectáculo de rock en directo. Durante los conciertos tocaba todos los temas de sus tres álbumes y maravillaba a sus fans con amplias muestras de la historia del rock&roll. Regularmente versionaba temas de Little Richard, Mitch Ryder, Creedence Clearwater Revival, Buddy Holly, The Crystals y Bob Dylan.

El acuerdo final por la ruptura entre Springsteen, Appel y CBS se firmó el 28 de mayo de 1977, los detalles del acuerdo no se dieron a conocer oficialmente. Cada uno, naturalmente, cantó victoria. Se dice que Appel recibió un millón de dólares de indemnización, perdiendo cualquier otro derecho sobre el pasado y el futuro de Springsteen. El artista, por otra parte, sentía haber ganado porque había recuperado su libertad y de nuevo controlaba su música, tanto en términos de producción como de publicación, y estaba libre para trabajar con el fiel Jon Landau. A su vez el contrato con la productora CBS fue renegociado con un aumento de las primas, no con cláusulas de superestrella, pero sí al menos con términos razonables para un músico de éxito.

Esperando que Landau y Springsteen pudieran grabar juntos con rapidez, CBS preveía la publicación del cuarto álbum de Springsteen para las siguientes Navidades. Se equivocaron en cinco meses, cuando se publicó ‘Darkness on the edge of town’ (1978) el gran ímpetu de la música de Springsteen parecía anulado por el ardor juvenil del estilo Punk. Sin embargo, Springsteen reencontró, casi mágicamente, su público devoto y una popularidad inmaculada. ‘Darkness on the edge of town’ es un álbum sombrío, desolado y adulto. Aún están presentes el romanticismo y la épica de ‘Born to run’, pero templados por un realismo y una integridad que proclamaban la existencia de una tierra prometida –Promissed land– accesible a través de un largo sufrimiento y con la experiencia necesaria. La elección de las canciones fue laboriosa, quedaron excluidos temas como ‘Independence day’ (que después será recuperada) y ‘The promise’ pero las trece canciones restantes del álbum son el retrato de un gran sufrimiento que la crítica acogió con gran entusiasmo. Dave Marsh las definió como “Música de la supervivencia“, mientras que el mítico líder de The Who, Pete Townshend, escribió una carta a Melody Maker (el semanario musical más vendido en Inglaterra) diciendo que “Cuando Springsteen canta en su nuevo álbum no habla de diversión. Es solamente un jodido triunfo, ¡gente!”.

En la canción que da título al álbum, Springsteen presenta la imagen de un hombre solo al pie de una colina. Nunca ha tenido mucho en la vida, pero ahora ha sido despojado también de lo poco que poseía. Lo que hay a su alrededor es un desastre, y aparece la tentación de abandonarse y naufragar. Pero, a pesar de todo, el hombre canta:

“Estaré sobre esa colina porque no puedo parar. Estaré en esa colina con lo que tengo. Estaré allí a tiempo y pagaré el precio por esperar cosas que sólo pueden ser encontradas en la oscuridad de los extremos de la ciudad”. 

“Vi a muchos de estos tipos que van por ahí en busca de problemas, pero no quieren liarse a puñetazos, quieren ser molidos a palos”.

“Para todos los forasteros derrotados y para los ángeles del hot-rod que ruedan a través de esta tierra prometida esta noche mi chica y yo iremos hasta el mar y lavaremos estos pecados de nuestras manos”.

Durante una entrevista con el periodista inglés Tony Parsons, que lo acusaba de ser un bobalicón, Springsteen le respondió diciendo: “Te tiran tierra a la cara, y cierta gente es sepultada tan profundamente que nunca saldrá afuera. El álbum habla de estas personas que nunca admitirán haber estado sepultadas tan profundamente”. El abanico de emociones de ‘Darkness on the edge of town’ se amplió con ‘The river’ (1980), uno de los pocos álbumes dobles de la historia del rock merecedor de una viaje por sus cuatro caras. Existe un admirable equilibrio entre las canciones más amargas y tristes, como The ríver, Independence day‘ y ‘Wreck on the highway, y los exuberantes temas rock como Cadillac ranch, ‘Hungry heart’ y ‘Ramrod’. Sin dudas se trataba de un disco que habla de realidades inevitables, incluida la de querer huir y verse obligado a regresar.

Foto de Bruce Springsteen para su álbum Nebraska
Foto de Bruce Springsteen para su álbum The River

Por eso Springsteen puede describir ‘The river‘, como una de las canciones más tristes que jamás haya escrito. La originalidad y la variedad de este material se impusieron durante sus espectáculos en directo. Desde entonces se alzó la voz de sus fans en demanda de un álbum en directo, pero Springsteen se negó, prefiriendo la tranquilidad del estudio de grabación al ajetreo de los escenarios. Cuando se trataba de discos, el “Boss” concedía una escrupulosa atención a los detalles. En consecuencia Springsteen, con sólo cinco álbumes oficiales en activo, se convirtió en el artista con más “bootleg” (discos pirata grabados habitualmente durante los conciertos) en circulación.

De esta manera a comienzos de los años ochenta, Springsteen, había puesto la quinta marcha y no había artista que pudiera igualar su meteórica carrera. Y, por fin, en la primavera de 1981, como coronación de este arrollador éxito, Bruce partió hacia su primera gira europea, pudiendo así finalmente el público del viejo continente disfrutar el sonido de ‘Born to run‘ y escuchar por vez primera sus versiones de ‘Fire‘ y ‘Because the night‘, canción escrita en colaboración con Patti Smith. Y todo ello mientras Duran Duran y Spandau Ballet empezaban a dar sus primeros pasos. En un momento en que la música rock se había convertido en sinónimo de disfraces, carreras creadas en laboratorio e imágenes excéntricas, Bruce Springsteen y su E Street Band habían permanecido fieles a su apasionante energía primordial. Su talento era reconocido universalmente, y sus discos esperados como la llegada del “Mesías”.

Portada del álbum Nebraska de Bruce Springsteen
Portada del álbum Nebraska de Bruce Springsteen

En otoño de 1982 Bruce sorprendió a todos con la publicación del álbum ‘Nebraska‘, tomando por sorpresa al público y a la misma compañía discográfica. En lugar de las tradicionales y vigorosas entradas del saxo de Clarence Clemons y de la potente sección rítmica de la E Street Band, ‘Nebraska‘ mostraba a un Bruce Springsteen en solitario, acompañado sólo por una guitarra y una armónica. Las melancólicas canciones de ‘Nebraska’ siguen las huellas de la música country y folk de Woody Guthrie y Hank Williams. La rígida simplicidad de la nueva propuesta musical de Springsteen le costó sin duda un gran número de fans, permitiéndole por otro lado explorar la temática de sus temas preferidos: relaciones familiares, sentido de culpabilidad, independencia y honor. Gracias al formato “casero”, estos temas se desarrollaban con mayor seriedad y profundidad siendo considerados como uno de los álbumes de mayor ruptura jamás publicados por una gran estrella del rock, junto a ‘John Wesley Harding’ de Bob Dylan (1968) y ‘Plástic Ono Band’ de John Lennon (1970). Grabado con una simple mesa de cuatro pistas colocada en el salón de su casa, ‘Nebraska‘ dio a Springsteen la oportunidad de reexaminar con gran madurez sus raíces y creencias artísticas. Este álbum cerró una época para Springsteen.

Tras la publicación de este último álbum Bruce abrió un largo período de reflexión, dedicado sobre todo a cuidar su forma física. Se zambulló en la práctica del body-building, y en el transcurso de tres años el delgado y barbudo guitarrista de ‘Born to run‘ se convirtió en pálido recuerdo. Donde sólo había un cerebro, ahora también había músculos. Ofrecer espectáculos de más de tres horas ya no representaba una pesadilla. Entre ‘Nebraska’ y Born in the U.SA’ (1984) transcurrieron dos años, pero parecieron una eternidad. El tema que da título al disco aborda con pasión los sentimientos de los veteranos del Vietnam y el drama de los inadaptados. La voz de Springsteen se ha vuelto más ronca, dura y quizás más crítica que nunca. Tras años de predicaciones, hemos llegado al himno por excelencia del “The Boss”.

El álbum ‘Born in the U.S.A.‘ es una verdadera declaración de guerra, y comercialmente portentosa. También en una época de reflujo los personajes de Springsteen pueden vivir con fuerza dramática, y no por casualidad éste es el disco de su éxito definitivo. El veterano del Vietnam ya no es un héroe, sino un marginado. Estamos ante el resumen de doce años de trabajo, cumplidos con la amargura de tener todavía que pedir esperanzas a una noche que sólo regala diversiones efímeras.

El éxito había “aburguesado” la imagen del “Boss”, que a sus treinta y cinco años se casó con la bellísima modelo Julianne Phillips. Springsteen se prestó, por vez primera, a grabar un videoclip, dirigido por Brian De Palma (famoso director de cine de terror): Dancing in the dark. El resultado no fue convincente, pero el rostro de Springsteen se hizo familiar también para los adolescentes devotos de los videos musicales. Donde Springsteen no defrauda nunca es en los conciertos en directo. Ahora ya sólo toca en grandes estadios, y su gira posterior a ‘Born in the U.S.A.‘ se convirtió, en el espectáculo más grande de la escena rock. Centenares de miles de personas en cada concierto, vertiginosos presupuestos, portadas en las revistas más famosas y cuatro horas de música. Springsteen es más que nunca el “Boss”.

Bruce Springsteen durante un concierto de la gira Born in the U.S.A
Bruce Springsteen durante un concierto de la gira Born in the U.S.A

A finales de enero de 1985 terminó la primera fase de la gira de promoción de ‘Born in the U.S.A.‘ y Bruce participó en la grabación del single We are the world’ junto a otros 45 artistas de rock para recaudar fondos en favor de Etiopía. En julio del mismo año reemprendió la gira, concentrada esta vez en Europa. Tras muchos años de dudas los seguidores de Springsteen se vieron sorprendidos, en la Navidad de 1986, con la noticia de la publicación del primer disco en directo oficial de su ídolo: Live 1975-85′ una obra monumental. Cinco discos, 200 minutos que parten desde los primeros acordes de Thunder road’ (grabado en 1975), hasta la grandiosidad de sus últimas canciones. El disco subió como la espuma en todo el mundo, llevando por vez primera un trabajo múltiple hasta la cima de las listas de éxitos. Era un nuevo punto de referencia para la historia del rock.

Springsteen se apartó de los escenarios, no concedía entrevistas ni se dejaba fotografiar. Había decidido vivir fuera del estrellato que en el pasado estuvo a punto de bloquear antes de tiempo su carrera. Se dejaba ver con frecuencia en pequeños clubes de Nueva Jersey, de forma anónima, frente a un público incrédulo. Después, casi de improviso, en septiembre de 1987 apareció Tunnel of love’, octavo álbum del “Boss”.  Producido por el propio Bruce junto al fiel Jon Landau y Chuck Plotkin, ‘Tunnel of love’ fue acogido por la crítica como una obra maestra. Como sucedió con ‘Nebraska’, el álbum acredita sólo a Bruce Springsteen, la E Street Band, aparece junto a otros músicos de estudio en calidad de grupo “invitado”, no contiene solos de Clarence Clemons en todo el disco, aunque esos sonidos caracterizaron durante años la música del “Boss”. Es un disco que, en apariencia, hace poco por agradar a los 18 millones de compradores de ‘Born in the U.S.A.‘. No hay temas históricos ni ritmos bailables como en ‘Dancing in the dark’; canciones como ‘Ain’t got you’, ‘Tougher than the rest’ y ‘Spare parts’ oscilan entre el gospel, el country y el Dylan psicodélico. En ‘Cautious man’, por ejemplo, Bruce regresa a sus temas preferidos pensando en sí mismo y analizando con tranquilidad su pasado

Bruce Sprigsteen y Patti Scialfa
Bruce Sprigsteen y Patti Scialfa

‘Tunnel of love es el disco de su crisis matrimonial ya que en el transcurso de pocos meses Bruce se había divorciado de Julianne Phillips y se había unido a la cantante italoamericana Patti Scialfa, presente como corista en el álbum. El mito del “Boss” está consolidado, su atractivo nace del amor por las raíces de su música y su genio para mezclarla con los valores más contemporáneos. En 1991, Springsteen contrajo matrimonio con Scialfa, con quien tuvo tres hijos: Evan James (nacido en 1990), Jessica Rae (en 1991) y Sam Ryan (en 1994). En un intento por reflejar la estabilidad y la felicidad alcanzada con su nuevo matrimonio y su reciente paternidad, Springsteen publicó dos álbumes conjuntos: Human Touch y Lucky Town’. Ambos fueron criticados por los seguidores del estilo de la E Street Band, confabulándose para ignorar la gira de promoción llevada a cabo a continuación por Springsteen bautizada como “The Other” Band. Por otra parte, para otros seguidores que habían conocido a Springsteen tras la consolidación en 1975 de la E Street Band, la nueva gira suponía una oportunidad para ver el desarrollo de Springsteen con una nueva formación.

Un año después,1992, Springsteen obtuvo un Premio de la Academia por la canción “Streets of Philadelphia“, incluida en la banda sonora de la película de Jonathan Demme ‘Philadelphia’, recuperando con ello el prestigio puesto en duda en su última etapa musical. En 1995, después de reorganizar temporalmente la E Street Band para grabar varias canciones incluidas en su álbum recopilatorio Greatest Hits, Bruce publicó su segundo trabajo en formato acústico, The Ghost of Tom Joad‘, inspirado en la novela de John Steinbeck ‘Las uvas de la ira’ el cual fue premiado con un Grammy al mejor álbum de folk contemporáneo. El álbum fue en general peor recibido en comparación con ‘Nebraska’, debido en gran medida a su mínima melodía y a la naturaleza política de las canciones, si bien también fue elogiado por dar voz a los inmigrantes y a otros sectores abandonados en la cultura americana.

Portada de The Time con Amadou Diallo de protagonista
Portada de The Time con Amadou Diallo de protagonista

La posterior gira de promoción, desarrollada en teatros a nivel global, incluyó buena parte de su viejo repertorio modificado y adaptado al formato acústico. La gira de reunión de Bruce Springsteen con la E Street Band finalizó con diez conciertos en el Madison Square Garden de Nueva York con las entradas agotadas y con la controversia en torno a la canción “American Skin (41 Shots)”, compuesta tras la muerte de Amadou Diallo a manos de la policía neoyorkina en un caso de brutalidad policial y racismo a ojos de la opinión pública.Los últimos conciertos en el Madison Square Garden fueron grabados y publicados en CD y DVD bajo el título de Bruce Springsteen & the E Street Band: Live In New York City’ y emitidos como documental de televisión por la cadena HBO

En 2002, Springsteen publicó ‘The Rising’, su primer álbum de estudio con la E Street Band en 18 años. El álbum, en gran medida un reflejo de los atentados contra las Torres Gemlas del 11 de septiembre de 2001 , obtuvo un gran éxito entre la crítica y obtuvo grandes resultados en ventas. Al respecto, ‘The Rising’ se convirtió en el álbum mejor vendido de su carrera en 15 años. Algunas de las canciones fueron influidas por conversaciones telefónicas que Springsteen tuvo con familiares de fallecidos en los ataques terroristas, en los que mencionaban la importancia de su música en sus vidas. Tras aparecer en el programa ‘Today‘ de la NBC, Springsteen dio comienzo a la gira The Rising Tour’, llegando a tocar 10 noches en el Giants Stadium de Nueva Jersey.  Tras la gira, Springsteen publicó el DVD ‘Live in Barcelona’ con el concierto ofrecido el 16 de octubre de 2002 en el Palau Sant Jordi de la ciudad condal.

Jon Kerry y Bruce Springsteen
Jon Kerry y Bruce Springsteen

En la ceremonia de entrega de los Premios Grammy de 2003, Springsteen interpretó el tema “London Calling” de The Clash junto a Elvis Costello, Dave Grohl y el miembro de la E Street Band Steven van Zandt en tributo a Joe Strummer. En 2004, Springsteen anunció su participación en la gira Vote for Change’ junto a la E Street Band y otros músicos y grupos como; John Mellencamp, John Fogerty, Dixie Chicks, Pearl Jam, R.E.M. y Jackson Browne. Los conciertos fueron programados en estados clave para obtener el mayor beneficio de cara a la agencia American Coming Together y con el fin de animar a la gente a ejercer su derecho al voto. Si bien previamente Springsteen había ofrecido conciertos en favor de causas benéficas como la lucha contra la energía nuclear o a favor de los veteranos de Vietnam, su participación en Vote for Change supuso la primera vez en la que Springsteen declaraba abiertamente su voto al Partido Demócrata, y especialmente al candidato a la Presidencia John Kerry. Durante la campaña electoral, Kerry usó el tema de Bruce “No Surrender” como canción principal, llegando incluso a contar con la participación de Bruce en los últimos actos electorales.

Referencia al nuevo carácter político que desplegaba Bruce Springsteen, lanzó su nuevo álbum ‘Devils & Dust’, publicado el 26 de abril de 2005, en el que regresaba el al formato acústico con un estilo muy parecido a ‘Nebraska’ y ‘The Ghost of Tom Joad’, aunque con más instrumentación. La canción que da nombre al disco refleja los sentimientos y los miedos de un soldado durante la invasión de Iraq de 2003.

A pesar de todo, Devils & Dust’ alcanzó el primer puesto en las listas de Estados Unidos, Austria, Suiza, Suecia, Dinamarca, Italia, Alemania, Países Bajos, Reino Unido e Irlanda.

Springsteen comenzó su gira en solitario ‘Devils & Dust Tour‘ al mismo tiempo que el lanzamiento del álbum, tocando tanto en grandes escenarios como en pequeños locales. En algunos lugares no hubo gran afluencia de público, por lo que, excepto en Europa, fue más fácil conseguir las entradas en comparación con otras ocasiones. A diferencia de la gira en solitario tras la publicación de “The Ghost Of Tom Joad” a mediados de los 90, Bruce en esta ocasión se descolgó tocando infinidad de nuevos instrumentos dentro de su repertorio como podían ser; el piano, el órgano, el ukelele, el banjo, la guitarra eléctrica o su siempre famosa armónica, lo que aportó variedad al sonido en solitario. Las prodigiosas interpretaciones de “Reason to Believe“, “The Promised Land“, y “Dream Baby Dream” estremecieron al público, mientras que las frecuentes canciones no previstas y sus ganas de seguir experimentando, errores al piano incluidos, contentaron a sus más fieles seguidores al brindar un factor de espontaneidad a los conciertos.

Bruce Springsteen durante su gira 'Devils & Dust Tour'
Bruce Springsteen durante su gira ‘Devils & Dust Tour’

En noviembre de 2005, los senadores por Nueva Jersey Frank Lautenberg y Jon Corzine encabezaron una resolución al Senado de los Estados Unidos para condecorar a Springsteen coincidiendo con el trigésimo aniversario del álbum ‘Born to Run’. A pesar de que una gran mayoría de las condecoraciones a nativos americanos son aprobadas con un sistema de votación tradicional, la resolución fue rechazada por un comité. El mismo mes y como repulsa a esos hechos, Sirius Satellite Radio creó E Street Radio, una cadena de radio en homenaje a Bruce Springsteen que incluía música del cantante, entrevistas y conciertos diarios las 24 horas del día. 

Barack Obama y Bruce Sprigsteen
Barack Obama y Bruce Sprigsteen

Tras finalizar la gira, Springsteen se involucró en la grabación de un disco folk homenaje a Pete Seeger y a la tradición americana, publicado en abril de 2006 bajo el título We Shall Overcome: The Seeger Sessions’. El álbum fue grabado junto a una larga lista de músicos, entre los que figuran miembros de The Miami Horns, la violinista Soozie Tyrell y su propia esposa, Patti Scialfa. En contraste con previos trabajos, ‘We Shall Overcome‘ fue grabado en tres únicas sesiones, pudiendo escucharse al propio Bruce gritar acordes al tiempo que el grupo improvisa. La gira Bruce Springsteen with the Seeger Sessions Band Tour dio comienzo el mismo mes, obteniendo buenos resultados en Europa, donde cosechó buenas reseñas y notables ventas en relación a varios conciertos en Estados Unidos, donde varios periódicos se hicieron eco de escasas ventas en varios conciertos. El 2 de noviembre de 2008, en un acto de la campaña electoral de Barack Obama, Springsteen estrenó la canción “Working on a Dream” a dúo con Patti Scialfa. La canción sirvió como precedente a la publicación de un nuevo trabajo de estudio, Working on a Dream’, publicado el 27 de enero de 2009.

El 11 de enero de 2009, Springsteen ganó un Globo de Oro por su canción “The Wrestler“, incluida en la película homónima de Mickey Rourke. El 1 de febrero, actuó en el intermedio de la Superbowl XLIII interpretando “Tenth Avenue Freeze-Out“, “Born to Run“, “Working on a Dream” y “Glory Days“. Acto que os dejamos a continuación para que lo podáis disfrutar: 

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