La madrugada del domingo al lunes trasnocharemos más de la cuenta con motivo de la 57ª edición de los Grammys, esos Oscars de la música que convertirán nuevamente el Staples Center de Los Ángeles en un hervidero de famosos.

La suerte ya está echada para todos los nominados de este año. No obstante, eso no quita que a lo largo de su historia los premios se hayan portado cruelmente con un sinfín de artistas y bandas que o bien jamás han sido nominados o, por el contrario, en numerosas ocasiones se han tenido que volver a casa de vacío sin ningún gramófono bajo el brazo.

Hay casos del todo escandalosos como el de Beach Boys (quienes a pesar de llevarse uno en 2013 con motivo del box set ‘The Smile Sessions’, anteriormente nunca recibieron ninguna mención por parte de la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación, la Velvet Underground, The Kinks o los Talking Heads (únicamente ganaron el de Mejor Packaging en 1986 por ‘True Stories’). En la lista de ninguneados históricos también ha brillado la ausencia de otros indispensables como los Ramones, Janis Joplin, The Who, Bob Marley o Jimi Hendrix (en su caso tan sólo nominado en 1971 por su incendiaria interpretación instrumental del himno estadounidense): muchos de ellos repudiados en vida y homenajeados póstumamente con ese Lifetime Achievement Award que imaginamos que la Academia les otorgó para saldar cuentas pendientes que clamaban al cielo.

Ni las Spice Girls en el momento de mayor apogeo de su ‘Girl Power’, ni The Strokes cuando eran una banda tan relevante hace catorce años, recibieron nominación alguna. Pero en su caso pueden estar de lo más tranquilos, ya que incluso Led Zeppelin tuvo que ver con sus propios ojos cómo Crosby, Stills & Nash les arrebataba en 1970 el Grammy al Mejor Nuevo Artista, el único al que optaron estando en activo.

En el universo hip hop también ha habido grandes damnificados como Tupac, The Notorious B.I.G. o Snoop Dogg, con siete, cuatro y dieciséis frustradas nominaciones, respectivamente. Pero la lista de artistas nominados en múltiples ocasiones a los que se les ha hecho el vacío se puede ampliar con nombres como los de de Diana Ross (hasta en doce ocasiones se pudo llevar la deseada estatuilla, aunque como muchos otros tuvo que conformarse con un premio honorífico), Queen (dos veces), Morrissey (con una) o Björk (trece aspiraciones ha tenido la islandesa a lo largo de su carrera y tuvo que conformarse con el Mejor Packaging en 2013 por su ‘Biophilia’). E, incluso, Depeche Mode (cinco veces con las manos vacías), PJ Harvey (con media docena de nominaciones en su haber) u Oasis (en tres ocasiones, siendo hasta humillados por Tracy Chapman cuando su Give Me One Reason’ se llevó el premio a Mejor Canción Rock en favor de Wonderwall).

Por su parte, el gafe que hasta la fecha arrastran Nicki Minaj y Katy Perry en estos premios el domingo podría cambiar. Las autoras de ‘Anaconda y ‘Roar aspiran a dos estatuillas este año cada una, pero con anterioridad han tenido que comprobar en cuatro y hasta en once ocasiones, en el caso concreto de la Perry, cómo no se pronunciaban sus nombres.

De ganarlos pronosticamos que se van a pillar una borrachera de infarto.

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