Edificio Mony
Único edificio al que se ha dedicado una canción de amor.

Hay temas musicales que, más allá de su propia melodía, tienen vida propia. La música es propicia para excitar la imaginación de la gente desde tiempos muy remotos, y las creencias supersticiosas, las malas interpretaciones o sencillamente las anécdotas que rodean su creación hacen que ciertos fragmentos musicales generen en torno a sí sus propias leyendas, rumores y habladurías. En algunos célebres casos están rodeadas de polémica por la inclusión de supuestos mensajes satánicos ocultos, en otros casos se decía que eran canciones cuya grabación recogía el supuesto asesinato en directo de una persona… o que directamente provocaban la muerte del oyente.

Otras canciones están atadas a fábulas más pacíficas e incluso intrascendentes, pero que aun así han despertado durante largos períodos de tiempo discusiones entre los fans para decidir si determinado título estaba o no inspirado por un banco, si determinada canción estaba dedicada a un perro, o si determinada melodía era una pieza clásica interpretada al revés. Y aún hay otras grabaciones que, lejos de arrastrar populares leyendas urbanas, tienen detrás una historia sorprendente que poca gente conoce. 

Para ello hoy desde nuestra sección de curiosidades hagamos un repaso a canciones asociadas a leyendas, maldiciones, curiosidades y anécdotas de todo tipo.

1.- Love Rollercoaster (The Ohio Players) Asesinato en directo

Ohio-Players
Ohio Players, creadores del “snuff record”

Aunque en España Love rollercoaster no es tan conocida como otras canciones que citaremos en este mismo artículo, la leyenda urbana que rodea este tema es una de las más tétricas y escalofriantes de la historia de la música, pese a que la canción en sí es un tema sumamente alegre pensado para las desenfadadas discotecas de 1975. The Ohio Players eran unos de los reyes indiscutibles del funk, estilo generalmente poco asociado a anécdotas tenebrosas, pero tras el éxito de la canción empezó a circular la historia de que una mujer había sido asesinada en el estudio y que la grabación había captado su último grito. ¡Casi nada! Lo que desencadenó la leyenda fue que, efectivamente, puede oírse al fondo un casi imperceptible grito (sobre el minuto 2:30 de canción) el cual, una vez asociado a la leyenda, la verdad es que pone los pelos de punta. Por descontado el grito no lo había proferido una mujer mientras moría, sino Billy Beck, teclista y principal compositor de la banda. Pero tras el revuelo que se estaba armando en la prensa y dándose cuenta de que aquello constituía una gran publicidad gratuita, The Ohio Players guardaron silencio y no se molestaron en desmentir la historia hasta varios años después. Aun así, incluso hoy existe gente que habla de “una canción en donde se escucha morir a una mujer”.

2.- Ain’t no good (Orion) Elvis Presley vuelve de la tumba

Jimmy-Ellis
¿Y al tercer día Jimmy-Ellis resucitó?

Hay quien asegura haber visto a Elvis comprando en un supermercado y otros creen que fingió su muerte para retirarse a una isla y vivir con Marilyn Monroe, así que no es extraño que también hubiese quien estuviese dispuesto a pensar que Elvis había retornado para grabar un disco de incógnito, bajo el alias de Orion y apareciendo con una máscara en la portada. Obviamente, Elvis no se había levantado de entre los muertos, como dictaba la lógica y detrás del invento sólo estaba un imitador de Elvis, Jimmy Ellis, aunque su timbre de voz llegó a confundir a algunos incautos. Esta Ain’t no good, es un buen ejemplo de su trabajo: la canción es una copia de un viejo éxito de Elvis, Little Sister, la cual era bastante mejor aunque hay que admitir que el timbre de voz de Ellis da bastante el pego y quizá por ello hubo no pocas personas que mordieron el anzuelo. Orion nunca afirmó ser Elvis, pero con una voz tan parecida su aparición en escena causó algún que otro susto entre los oyentes más ingenuos. Por si alguien quiere tintes trágicos que añadir a la leyenda de Orion, Jimmy Ellis y su mujer murieron tiroteados en la tienda de su propiedad, a manos de un grupo de delincuentes juveniles. Aunque Orion, por ahora, no ha regresado de la tumba…

3.- Louie Louie (The Kingsmen) La letra más sucia de los años sesenta

Kingsmen-NYC
Grupo The Kingsmen

No todo el mundo sabría decir su título o sus autores, pero es una de las canciones más célebres del planeta y cualquiera que haya visto películas o series norteamericanas la reconocerá al instante como la canción que en Estados Unidos asocian a las fiestas universitarias. Sin embargo, pese a ser un enorme éxito, fue grabada en condiciones muy precarias. Suele decirse, que es uno de los “hits” peor grabados de la historia… aunque en ello reside buena parte de su encanto. Debido a la mala calidad de la grabación, la letra resultaba en parte complicada y hasta los propios estadounidenses la tarareaban sin saber muy bien qué estaba diciendo el cantante. Ciertas frases, al estar la voz tan alejada del micro, suenan confusas. Ello, naturalmente, disparó la imaginación de la gente y empezó a correr la voz de que la letra de Louie Louie decía auténticos disparates; cualquier frase ambigua que no se entendiese muy bien era instantáneamente transformada en una guarrada con connotaciones sexuales. Hasta el FBI llegó a estudiarla seriamente para averiguar si The Kingsmen estaban pervirtiendo a los jóvenes con una canción sobre felaciones y actividades eróticas varias. Como es lógico y como resulta fácil suponer, la letra original era en realidad bastante inocente, pero la canción y su leyenda no serían lo mismo sin las letras alternativas que, durante décadas, han circulado entre la gente como si fuesen ciertas.

4.- Gloomy Sunday (Rezső Seress) La canción que mata al oyente

Portada del disco que contenia la canción Gloomy Sunday
Portada del disco que contenia la canción Gloomy Sunday

Si nuestro primer tema “Love rollercoaster” contenía la supuesta grabación de una muerte en directo, lo cual es de por sí bastante fuerte, ¿qué otra forma de superar la hazaña que con una canción que, directamente, provoca la muerte de quien la escucha? Gloomy Sunday era una tristísima canción compuesta por el pianista húngaro Rezső Seress, la cual se convirtió en un gran éxito con versiones como la de Billie Holiday. La versión original de la canción tenía una deprimente letra que hablaba del suicidio como una forma de reunirse en el Más Allá con una amante fallecida. Tras el éxito del tema, empezó a circular la historia de que varias personas habían sido encontradas muertas con la canción sonando en sus tocadiscos, que habían sido cientos quienes se habían quitado la vida tras escucharla y que las emisoras de radio se estaban negando a radiarla porque su escucha provocaba el suicidio de muchos oyentes. Por si fuese poco, el propio Seress, autor de la canción, se quitó la vida a final de los años sesenta, lo cual no hizo sino reafirmar la leyenda. Para el lector impresionable, decir que —naturalmente— esta habladuría no tiene ni pies ni cabeza y que no existe una música capaz de matar a quien la oiga, pero hay gente que tras conocer la historia ¡no se atreve a escuchar la canción!

5.- Stairway to Heaven (Led Zeppelin) Cuando Satán habla al revés

Grupo Led Zeppelin
Led Zeppelin, los Chicos Malos de los 70.

Con toda seguridad el ejemplo más célebre de canción que, pese a su dulce sonido, contiene presuntos “mensajes diabólicos”. Estaba incluida en el disco Led Zeppelin IV, disco que en realidad no tiene título y cuya esotérica carpeta mostraba una figura del tarot, un brujo y unos símbolos rúnicos que representaban a los cuatro miembros del grupo, lo cual le daba a todo un aire muy misterioso y demoníaco. La canción es de sobras conocida: una balada de inspiración medieval que termina en un crescendo rockero, con una letra repleta de imágenes oníricas sobre una “escalera hacia el cielo”. Escrita por el guitarrista Jimmy Page  se convirtió en el mayor éxito de una ya de por sí exitosa banda. Corría el rumor de que Led Zeppelin habían hecho un pacto con el diablo para triunfar (rumor disparado tras algunas declaraciones del cantante Robert Plant, quien llegó a culpar a las ceremonias de Page de las desgracias que sufrió en su vida personal). Según la leyenda, Stairway to heaven contendría mensajes de adoración a Satán que pueden escucharse si se reproduce el disco al revés. Hoy sabemos que en muchas canciones puestas al revés suenan frases extrañas, y más con un idioma monosilábico como el inglés, pero aun así, la leyenda urbana en torno a Stairway to heaven nunca ha llegado a desaparecer del todo.

6.- Hotel California (The Eagles)  Bienvenidos al hotel del infierno

Grupo The Eagles
Grupo The Eagles

El otro gran clásico “satánico” de los 70. De nuevo una dulce balada con clímax guitarrero final conteniendo supuestas referencias a Satán. La letra habla de un imaginario Hotel California que no existía en la realidad y que dio lugar a toda clase de interpretaciones. El hotel atrae a sus clientes con sus encantos terrenales (“puede ser el cielo, o puede ser el infierno”) y una vez dentro, ya no puedes salir. Aunque la letra era una alegoría sobre los excesos que atrapaban a las estrellas del rock en Los Ángeles (sexo, drogas, alcohol, etc.) y que a veces les conducían a un callejón sin salida de hedonismo salvaje, rápidamente se corrió el rumor de que la canción había obtenido su éxito como producto de un pacto con el diablo y de que la letra era un homenaje a Lucifer. Otros hablaban de un guiño a la Iglesia de Satán, fundada en un edificio que, al parecer, estaba en una calle llamada California. El que la canción fuese tan extrañamente absorbente ayudó a acentuar ese aura sobrenatural, pero lo cierto es que los propios miembros de los Eagles terminaron hartos de la susodicha leyenda urbana, aunque todavía hoy su letra es interpretada de las maneras más retorcidas imaginables.

7.- Baby one more time (Britney Spears) Ocultismo con coleta

Britney-Spears
Britney Spears se hizo mayor

No sé qué sistema usan los buscadores de mensajes ocultos en canciones o cuánto tiempo le dedican al asunto, pero haber encontrado mensajes al revés en el tema que hizo famosa a una adolescente Britney Spears es cuanto menos bastante sorprendente. Aunque el hallazgo subliminal no resultaba demasiado satánico, sí estaba en consonancia con la artista en cuestión: durante el famoso estribillo, reproducido al revés, se puede escuchar la frase “sleep with me, I’m not too young” (“duerme conmigo, no soy tan joven”). Obviamente cabe suponer se trata poco más que de una casualidad fonética afortunada, pero el tipo que la descubrió tiene su mérito, aunque probablemente esté ahora encerrado en un manicomio buscando mensajes alienígenas ocultos en las manchas de humedad de la pared. De todos modos, con los años, Britney ha dejado atrás las frases al revés y ha perfeccionado los mensajes subliminales poniendo a alguna canción un título como If you seek Amy (“Si buscas a Amy”), frase que en inglés se pronuncia exactamente igual que “F.U.C.K. me” (“fóllame”).

8.- Fire (The Jimi Hendrix Experience) Tío, ¿está hablándole a un perro?

Jimi-Hendrix
Si Hendrix quiere sentarse junto a la chimenea, se le deja sentarse junto a la chimenea.

Uno de los encantos de la era hippie era el modo en que las drogas alucinógenas hacían que los fans se obsesionasen con los detalles más nimios de algunas canciones. Fire era una canción del primer disco de Jimi Hendrix, con una letra intrascendente de connotaciones sexuales y que era básicamente un vehículo para el lucimiento de su extraordinario batería Mitch Mitchell, quien llena la canción de espectaculares contratiempos y redobles, mientras Hendrix está más comedido de lo habitual con su guitarra para no robarle protagonismo. Pero a la gente le dio por fijarse no en la batería sino en las extrañas frases que Hendrix pronunciaba antes del solo de guitarra: “move over, Rover, and let Jimi take over, you know what I’m talkin’ about, get on with it baby!” (“apártate, Rover, y deja que Jimi se ponga en tu sitio. Ya sabes de lo que te hablo, ponte a ello baby!”). Aquellas no parecían frases destinadas a una chica (Rover era más como el nombre de un perro) y los fans de Hendrix, conociendo la afición de su ídolo por el LSD y las metáforas psicodélicas, empezaron a preguntarse cuál era el extraño significado de aquellas palabras o a quién estaba dedicado el mensaje, porque no tenía ningún sentido que el guitarrista empezase a hablarle a un perro en mitad de una canción sobre sexo. Y lo cierto es que sí, ¡le estaba hablando a un perro! La letra de Fire trataba sobre sexo pero su inspiración había llegado en una noche muy fría, cuando Hendrix —invitado en casa de su bajista Noel Redding— pidió permiso para calentarse junto a la chimenea. Allí se le ocurrieron las frases principales del estribillo como “let me stand next to your fire”. Pero en el sitio junto a la chimenea estaba tumbado el pastor alemán de Redding, llamado Rover, a quien Hendrix tuvo que apartar. A la hora de grabar la canción decidió incluir lo que le había dicho al perro, seguramente porque la frase le sonaba bien. Hubo infinidad de profundas discusiones psicotrópicas como producto de una frase tan intrascendente (“¿será Rover uno de los extraterrestres de los que suelen hablar Hendrix en sus canciones?”, “¿será un mensaje oculto para algún músico de la competencia?”)… pero no: Rover era sencillamente lo que parecía; un perro.

9.- Shine on you crazy diamond (Pink Floyd) Aparición fantasmagórica en el estudio

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Syd Barrett, el miembro fantasma de Pink Floyd.

Es sabido que Pink Floyd expulsaron a su primer guitarrista y líder, Syd Barrett, cuando los efectos secundarios del abuso de LSD le incapacitaron para continuar en el grupo. En los años posteriores, el estado mental de Barrett fue empeorando hasta quedar prácticamente apartado de una vida normal. Aunque su expulsión fue una medida lógica e inevitable, el bajista Roger Waters se sintió abrumado por la culpabilidad durante mucho tiempo y sus tormentos al respecto aparecieron en varios de sus discos. Waters le dedicó a Syd Barrett varias de las mejores canciones de Pink Floyd, como Wish you were here o Shine on you crazy diamond (que contiene las siglas S.Y.D., si uno se fija bien). Durante la grabación de esta última ocurrió algo extraño: un individuo apareció en el estudio y se sentó en un rincón, observándoles. Llevaba la cabeza y las cejas rapadas. Como nadie sabía quién era, nadie se atrevió a echarle. Sólo al cabo del rato el sujeto empezó a hacer cosas extrañas y cayeron en la cuenta de quién era: el mismísimo Syd Barrett, quien por alguna extraña casualidad había aparecido allí justamente mientras grababan el gran tema dedicado a él. Cuando intentaron dirigirse a Barrett, este pareció ausentarse mentalmente y se agudizaron sus comportamientos extraños, provocando la desolación entre sus antiguos compañeros. Finalmente terminó marchándose, aunque el ambiente que reinaba después en el estudio era propio de un funeral: todos se sentían hundidos y Roger Waters lloraba sin parar. Con este estado de ánimo y la descorazonadora aparición de un enloquecido Syd todavía en las retinas, siguieron grabando Shine on you crazy diamond, que no sin motivo desprende esa intensísima vibración dramática, especialmente durante las partes cantadas, que fueron interpretadas por Waters. Pocas veces una canción ha registrado tan directamente los sentimientos que la habían inspirado.

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