La gran final del Festival de Eurovisión 2016 fue inquietante hasta los últimos minutos. Tras una semana muy intensa por fin llegó el día más esperado por los eurofans, la noche en la que los 26 países participantes concedían el premio más esperado: el micrófono de cristal que acredita como ganador de Eurovisión 2016. La cantante Jamala, representante de Ucrania, fue la vencedora del concurso con el tema 1944, con el que cosechó un total de 534 puntos entre las votaciones del jurado y las de los espectadores y ha relegado a Australia a un segundo  puesto más que merecido. España, representada por Barei, quedó en la 22ª posición.

Con su victoria, Ucrania releva a Suecia como ganadora del festival. La victoria no quedó exenta de polémica: la canción escogida por Ucrania, que el año pasado no pudo participar debido a la situación de guerra en que se encontraba con Rusia por el territorio de Crimea, emplea la lengua tártara crimeana (una lengua parecida a la que se habla en Turquía) y recuerda las deportaciones de tártaros llevadas a cabo por Stalin en la URSS durante la Segunda Guerra Mundial.

Pese a que Rusia (que ha quedado en segunda posición) protestó por el componente político de la canción escogida para representar a Ucrania, los organizadores del evento dieron el visto bueno a la canción. Por su parte, la representante española, Barei, que competía con el tema Say yay, ha obtenido la vigésimo segunda posición del total de 26 países participantes, con un total de 77 puntos.

Rusia inició la noche como la clara favorita de la velada y con razón. Sin duda, la actuación estuvo a otro nivel, musicalmente hablando y, por supuesto, también a nivel de espectáculo. Ucrania y Australia fueron los dos países que seguían después del ruso Sergey Lazarev que sorprendió con You Are the Only One.

Barei hizo una actuación muy potente con la que hizo levantar de sus asientos a todos los asistentes. Aunque cayó hasta la posición 21 en las casas de apuestas tras la filtración de su puesta en escena, Say yay se hizo con la cuarta posición de las canciones más escuchadas en Spotify. Además, durante la gala subió escalones en las apuestas ilusionando al público español.

Barei se va “muy orgullosa”

Pese al mal resultado, la representante española admitió que la clasificación final es un varapalo, sobre todo para España, aunque mostró el orgullo por su actuación. “El número pesa mucho”, reconoció Barei a la prensa española minutos después del cierre de la gala en el Globen Arena, añadiendo que había “soñado” con dar a España una buena posición.

La cantante madrileña calificó de “mágico” el momento en que subió al escenario y defendió su interpretación. “Estoy muy orgullosa, he dado todo lo que tenía”, declaró Barei, que fue “fiel” a sí misma. Aunque la calificación de los jurados resultó aceptable, fue la cuarta peor valorada por el ‘televoto’, algo que le había sorprendido. Barei, que no cambiaría nada de su coreografía, dijo que deseaba “silencio” para el día siguiente a Eurovisión y que no se plantea repetir experiencia, pero no por el resultado, sino porque tampoco era algo en lo que pensaba antes.

“Me he sentido superbien, me lo he pasado teta”, explicó Barei, que agradeció a RTVE la “libertad” que le había dado por dejarla cantar en inglés -primera vez que España lo hace- y tomar sus propias decisiones artísticas.

El director de Coproducciones y Eurovisión de TVE, Federico Llano, reconoció el “disgusto” por el resultado, aunque señaló que Barei había estado “fenomenal”. Llano reveló que los países que componen la Unión Europea de Radiodifusión (UER), supervisora del certamen, estaban discutiendo un nuevo sistema de votación, porque aunque el actual refleja bastante bien cuáles son las cinco o diez canciones más valoradas, no ocurre lo mismo con el resto.

“Paz y amor”

Por su parte, la cantante tártara ganadora declaró que deseaba “paz y amor para todos” a pesar de la polémica. “Yo sabía que se podía conmover a las personas si se canta sobre algo verdadero”, declaró la cantante de 32 años durante una conferencia de prensa. “Siempre tuve la sensación que simplemente hay que creer en lo que se hace”, añadió.

La intérprete, cuyo verdadero nombre es Susana Jamaladynova y nació en el actual Kirguistán, cuenta en la canción en tártaro e inglés el destino corrido por su bisabuela. Abre con las palabras “Cuando los forasteros llegan… vienen a tu casa, los matan a todos y dicen, no somos culpables, no somos culpables”. Jamala apuntó que habría deseado que “todas esas cosas terribles no hubieran ocurrido y que la canción no existiera”.

Además Rusia se anexó la península ucraniana de Crimea en 2014 y respalda a los separatistas prorrusos que combaten en el este de Ucrania. Ucrania había participado hasta ahora 13 veces de Eurovisión. En 2004 se había impuesto Ruslana con “Wild Dances” en Estambul. En total Ucrania logró llegar nueve veces al Top Ten. En 2015 desistió de su participación por falta de dinero.

Eurovisión, fenómeno de masas

La velada que tuvo lugar en el Globen Arena de Estocolmo tras la victoria del sueco Måns Zelmerlöw en la pasada edición, dio cabida a más de 10.000 espectadores en uno de los eventos televisivos más vistos y comentados de la televisión. Sin duda, un fenómeno de masas que lleva desde 1961 dando guerra. Además, fue la primera vez en la historia del certamen que se ha emitido en streaming a través del canal Eurovision Youtube Channel.

La gran final del Festival Europeo de la Canción dio comienzo con el conocido desfile de banderas que, en esta ocasión, simuló ser un pase de moda. Un total de 26 modelos no profesionales desfilaron junto a los candidatos de cada país con un vestido blanco en el que se han proyectado las banderas de cada nación. Un formato de presentación muy innovador que a ratos ha podido parecer un poco caótico pero que, sin duda, ha sido muy impactante sobre todo gracias a la realización televisiva. Como dato curioso, y como comunicaron José María Íñigo y Julia Varela, los vestidos que salieron al escenario estaban hechos de papel y estaban confeccionados a mano… ¡Impresionante!

Y tras el espectacular comienzo, al fin han salido al escenario Måns Zelmerlöw y Petra Mede, los maestros de ceremonia de la gala que, después de una breve presentación dieron paso a las actuaciones de la noche. Bélgica fue el país encargado de romper el hielo seguido de República Checa mientras que el Reino Unido y Armenia cerraron la tanda de performances hacia las 23h.

La actuación de Justin Timberlake

Tal como anunciamos hace unos días, el invitado estrella de la gran final de Eurovisión 2016 fue Justin Timberlake, el conocidísimo artista estadounidense. Mientras llegaba el momento de las votaciones, el cantante saltó al escenario del Globen Arena para deleitar a los eurofans con uno de sus hits acompañado de toda su banda. Sin duda, Justin causó furor entre los espectadores poniendo especial énfasis en lo emocionada que se mostró Barei ante la presencia del estadounidense. La representante de España salió en plano durante la charla que tuvo Timberlake con Måns Zelmerlöw antes de su actuación.

Las votaciones

Las votaciones contaron con algunos cambios respecto a ediciones anteriores. A diferencia de otros años, en esta final se mantuvo la tensión hasta el último momento ya que dejaron las votaciones del público para el final. De esta manera, empezaron las votaciones de los profesionales con el clásico formato de conectar con cada uno de los países para que comunicaran para quién iban sus 12 puntos. El jurado profesional de España estuvo formado por Maverick, Electric Nana, Salva Beltrán y Xuso Jones, algunos de los artistas que compitieron contra Barei para representar a la delegación.

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