Era la final de la Champions, sábado 28 de mayo. Los hinchas del Atlético de Madrid y del Real Madrid llevaban horas calentando el ambiente del estadio milanés San Siro con sus cánticos y sus gritos cuando, de repente, la cantante Alicia Keys hizo acto de presencia en medio del campo.

Con la cara lavada y chaqueta de corte militar, su actuación pilló de sorpresa a algunos en un trofeo poco proclive a incluir previas musicales.

¿El resultado? Una actuación en la que la solista exhibió su capacidad vocal, la belleza de los acordes de Girl on fire, coreografías mayestáticas y, a continuación, fragmentos del popular Empire State of Mind y su reciente In Common. Y que recibió a través de las redes tantos aplausos como críticas.

Lo que a algunos les pareció una actuación impecable, llena de musicalidad y emoción digna de una gran Superbowl, a otros les sentó como “un jarro de agua fría” en un momento en el que el estadio prometía caerse por las celebraciones efusivas de los asistentes (algunos de los cuales hubieran estado más a gusto continuando con sus himnos, al parecer).

¿Tal vez hubiera sido más apropiado elegir a otro artista,quizá europeo como sugieren algunos, o un tema más festivo?

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

*