Sin lugar a dudas una de las agrupaciones que marcó la década de los 70’s y 80’s fue Abba. El cuarteto considerado símbolo de la música disco se convirtió en poco tiempo en el favorito de miles de jóvenes en el mundo por sus coloridos atuendos y sus ritmos pegadizos. Y es que de buen seguro la mayoría de nosotros hemos bailado alguna vez el estribillo del tema ‘Mamma Mia!’, el de ‘Dancing Queen’, o nos hemos disfrazado intentando imitar ese atuendo imposible con el que ganaron el festival de Eurovisión del 74. Pero más allá de lo que sabemos de ABBA por lo que nos han contado las canciones de un musical o por las astronómicas cifras de venta de sus discos, el cuarteto sueco que revolucionó el mundo del pop tiene una historia oculta, ¿quieres conocerla?, pues sigue leyendo esta crónica.

ABBA en 1974
ABBA en 1974. De izquierda a derecha: Benny Andersson, Anni-Frid Lyngstad, Agnetha Fältskog y Björn Ulvaeus

La historia de ABBA comenzó en Suecia, hace más de cinco décadas y concretamente en junio del año 1966. Este cuarteto no puede compararse con otros grandes grupos que posteriormente han desatado la locura entre millones de fans. Muchos de ellos han estado formados por cantantes que no se conocían previamente, grupos creados para la ocasión. El cuarteto sueco, en cambio, fue el resultado de las relaciones artísticas y personales de sus componentes. Björn quiso conocer a Agnetha en 1968 después de escucharla cantar por la radio y enamorarse de su voz. Benny y Anni-Frid se conocieron en el backstage del Melodifestivalen 69; ella como solista y él como compositor de una de las canciones en liza. Poco después empezaron un romance que acabó en boda, en 1978.

Al principio, los cuatro miembros colaboraron principalmente aportando canciones, respaldo instrumental, trabajo de producción o coros a las grabaciones, pero en 1970 y con la ciudad de Gotemburgo como escenario,  el cuarteto decidió presentar un espectáculo de cabaret denominado Festfolk el cual sería su punto de partida como agrupación y del cual no obtuvieron el resultado esperado ya que recibieron multitud de críticas negativas.

Björn y Benny continuaron con sus composiciones y experimentaron con nuevos sonidos y arreglos vocales. Finalmente el 29 de marzo de 1972, los cuatro grabaron una canción llamada People Need Love, obteniendo un moderado éxito en Suecia. Fue la primera ocasión en la que funcionaban como cuarteto, dando más importancia a las voces femeninas que a las masculinas. A partir de ese momento intentaron constantemente tocar la tecla del triunfo buscando un sonido propio que a la vez resultara atractivo para todo tipo de gente en cualquier país del mundo.

Animados por este triunfo, entraron en el Melodifestivalen de 1973, la selección sueca para el Concurso de la Canción de Eurovisión, con la canción “Ring Ring”. Terminaron terceros pero el single y el álbum del mismo nombre fue de lo más destacado del año en Suecia, compitiendo en las primeras posiciones de las listas de éxitos con la todo poderosa “Angie” de los Rolling Stones. ‘Ring Ring’ también se convirtió en un éxito en varios países europeos.

En la primavera de 1973, cansado de nombres difíciles, Stig Anderson empezó a referirse al grupo en público como ABBA, acrónimo formado por las primeras letras del nombre de sus integrantes: Agnetha, Björn, Benny y Anni-Frid. Al principio no fue tomado en serio, ya que «ABBA» era el nombre de una conocida compañía de mariscos en Suecia, pero Stig llegó a creer que el nombre sí funcionaría en el mercado internacional. No obstante, un periódico de Gotemburgo anunció un concurso para encontrar un nombre adecuado para la banda. El grupo recibió nombres como «Baba» y «Friend and Neighbours», pero al final todos fueron rechazados y en el verano anunciaron que el nombre oficial era ABBA.

Melodifestivalen Waterloo
Presentación del tema Waterloo en el Melodifestivalen

A fines de 1973, y tal como en años anteriores, Björn, Benny y Stig convencidos en la posibilidad de usar el Melodifestivalen y el Festival de la Canción de Eurovisión para lograr un salto de calidad para el éxito de la agrupación, aceptaron la invitación de la Sveriges Television para contribuir con la creación de una canción que permitiera al grupo participar en la edición de 1974 del festival. En principio ABBA se plantea presentar la canciónHasta mañana’, pero deciden arriesgar con ‘Waterloo’ inspirados por el auge del glam rock que se exhibía en aquellos años por el Reino Unido. Waterloo, una canción con un estilo pop glam, obtuvo el triunfo en el Melodifestivalen con un total de 302 puntos, la puntuación más alta obtenida por un ganador en el evento y que va a ser su carta de presentación al mundo.

El 6 de abril de 1974, el tema “Waterloo” representó a Suecia en la XIX edición del Festival de Eurovisión celebrado en el Domo de Brighton, Reino Unido. Durante su presentación los cuatro miembros de ABBA vistieron atuendos llamativos diseñados por Inger Svvenke, y el director de orquesta Sven-Olof Walldoff se disfrazó como Napoleón Bonaparte. A pesar de que la interpretación vocal de los cuatro no fue la mejor, el número en sí rompió con varios estereotipos propios del festival. Al final de la votación la canción obtuvo veinticuatro puntos (seis más que la representante de Italia con su tema Si, de Gigliola Cinquetti) dándole a Suecia su primera victoria en el festival y a ABBA un éxito de alcance internacional.

Como relató Fraser Nelson en el diario Telegraph, su actuación del 6 de abril de 1974 en el Brighton Dome con ‘Waterloo’ “no solo lanzó la carrera del grupo de pop más exitoso del mundo (a excepción de The Beatles), sino la industria pop de todo un país”, Suecia. La canción adecuada, las voces adecuadas, el estilo musical adecuado pero, ¿el vestuario adecuado? Aunque hoy lo veamos como algo propio de la corriente glam de los 70, lo cierto es que el atuendo de ABBA en Eurovisión, que tanto llamó la atención en ese 1974, con sus botas de plataforma y sus trajes brillantes, resultaba, como ahora, algo de lo más estrafalario. Posteriormente se ha sabido que fue una forma de ahorrarse algún dinero: la ley sueca libraba de impuestos los estilismos que no se correspondieran con la manera correcta de vestir diariamente, que fueran solo empleados para actuaciones artísticas

Abba durante la entrega de premios del Festival de Eurovision de 1974

Curiosamente, la victoria de ABBA en Eurovisión causó cierto rechazo en el estamento cultural predominante de su país, preocupado entonces por potenciar la imagen de que la música sueca era mucho más que algo comercial. Las críticas fueron devastadoras, pero las canciones de ABBA comenzaban a llegar al número uno de las listas de muchas naciones y, lo que es más importante, la gente, el público, las hacía suyas al instante. Y para saber el porqué de ello podemos recurrir a una frase del periodista Fraser Nelson el cual en uno de sus reportajes para el diario Telegraph cita lo siguiente: “Trabajaban una y otra vez las armonías y los riffs. Componer un estribillo memorable no era suficiente: necesitaban un gancho pegadizo y una intro que fuera reconocible al instante. El “oom pa-pa” de ‘Super Trouper’ o el “ah-haaa” de ‘Knowing me, Knowing you” son los pequeños detalles que han hecho tan adictiva la música de ABBA, y tan divertida”. En resumen, ABBA encontró la fórmula mágica para que triunfara lo popular sobre lo estiloso o la última tendencia.

En noviembre de 1974 ABBA comenzó su primera gira internacional, presentándose en países como Dinamarca, Alemania, y Austria. Esta primera parte del tour no fue del todo exitosa, muestra de que el grupo todavía no contaba con una gran base de seguidores fuera de Escandinavia. De hecho, debido a la poca demanda de entradas se vieron forzados a cancelar varias fechas, incluyendo el único concierto que tenían planeado en Suiza. Después de un breve descanso, en enero de 1975 realizaron la segunda parte de la gira por Escandinavia, y contrario a lo ocurrido en la primera etapa de conciertos, el espectáculo consiguió obtener la atención del público y de la prensa. El cuarteto se presentó en siete fechas con un lleno total, finalizando con un gran concierto en Suecia.

Después de la gira, la banda pasó los siguientes dos meses trabajando en su próximo disco. “ABBA, su tercer álbum de estudio, salió a la venta en abril de 1975 en conjunto con el sencillo I Do, I Do, I Do, I Do, I Do. Ambos lanzamientos lograron una buena recepción en algunas listas europeas y de otros países como Australia y Nueva Zelanda, pero no así en el Reino Unido. En junio de 1975, mientras se encontraban de gira, Polar Music decidió lanzar como sencillo el tema “SOS” con el cual sí que consigue alcanzar de nuevo el éxito en el Reino Unido, donde llegó al número seis y logró colocar al álbum en el número trece. Después de 18 meses ABBA volvía a tener éxito en aquel país. En Estados Unidos, el tema “SOS” llegó al número diez en la lista de Record World y al número quince en el Billboard Hot 100, además de ser el primer número uno de ABBA en México.

En agosto de 1975, la salida al aire de los vídeos de “I Do, I Do, I Do, I Do, I Do“, “Mamma Mia“, “SOS” y “Bang-A-Boomerang” en el programa de televisión australiano Countdown, dio comienzo a un inmenso interés público por ABBA en aquel país. A finales de ese año la casa discográfica RCA Records (sello discográfico del cuarteto en Oceanía) decidió publicar la compilación The Best Of ABBA, aunque para muchos era demasiado pronto para que el grupo lanzara un álbum recopilatorio, el material tuvo un buen recibimiento comercial, pasando dieciséis semanas en el número uno con ventas que superaron el millón de copias vendidas, lo que lo convirtió en el disco más vendido en Australia. Debido a la popularidad que tenía el video, “Mamma Mia” fue publicado como sencillo, de modo que “I Do, I Do, I Do, I Do, I Do“, “Mamma Mia” y “SOS” ocuparon el puesto uno en las listas de la ARIA de manera consecutiva.

Precisamente hablando de discos, muy pocos saben que ABBA fue uno de los primeros grupos en grabar y mezclar su música con técnicas digitales. Y su último álbum de estudio, ‘The Visitors’, entró en la historia al ser el primero del mundo en lanzarse en un formato en el que por entonces (finales de 1981) muy pocos creían: el Compact Disc.

El Cuarteto de Abba en el teatro de China después de la presentación de “ABBA – La película”.

Sin embargo, tras años de un éxito arrollador la familia se desgasta y empiezan los problemas. El grupo comenzó a tener algunos problemas en el nuevo estudio de Polar Music en Estocolmo. Las sesiones de grabación de su sexto álbum se convirtieron en las más largas y complicadas, ya que muchas de las canciones grabadas y mezcladas durante este tiempo aún continúan sin ser publicadas, demostrando una primera crisis creativa al tardar más de un año en completar las diez pistas que integrarían su siguiente disco. También en la Nochebuena de 1978, Björn y Agnetha deciden divorciarse y, tres años después, lo hacen Benny y Anni-Frid. Aún así, durante un tiempo su compromiso profesional se mantuvo intacto. Algunas de las claves de este desgaste se ven en ‘ABBA – The Movie’, docudrama que en 1977 dirigió Lasse Hällsstrom (autor de los videoclips del grupo y afamado realizador de peliculas como ‘Las normas de la casa de la sidra’ o ‘Chocolat’). En el film, un periodista sigue al cuarteto sueco en su multitudinaria gira australiana de aquel año. En este fragmento se reproduce una rueda de prensa en la que ya Agnetha deja claro que no disfruta tanto viajando y dejando en Estocolmo a su familia, por ejemplo.

En noviembre de 1981, ABBA publicó The Visitors, su octavo y último álbum de estudio. Este disco mostraba una madurez en los compositores y un marcado sentimiento de distanciamiento de sus primeras grabaciones, pero manteniéndose dentro del estilo pop, con temas pegadizos y armoniosos. Aunque no fue revelado al momento del lanzamiento, Björn afirmó que la pista que le daba el título al álbum (The Visitors Crackin’ Up), hacía referencia a las juntas secretas para aprobar a los gobiernos totalitarios en los países soviéticos, el resto de las canciones también trataban otras temáticas complejas, contrastando con muchos de sus anteriores trabajos. Este cambio en el contenido tuvo como consecuencia un relativo declive comercial: aunque el álbum llegó a la cima de las listas a través de Europa, por jemplo entró al top 20 en Francia y Japón o al top 30 en Estados Unidos y Australia. Poco después del lanzamiento del álbum, “One of Us” fue publicado como el primer sencillo de The Visitors. La canción le dio al grupo su décimo octavo y último éxito en el top 10 del Reino Unido. Sorprendentemente, y en el ocaso de su carrera como grupo, la crítica coincidía en valorar el álbum como el mejor de ABBA.

Sin embargo, la puerta de ABBA no acababa de cerrarse. El 8 de noviembre de 1982 se publicaba un recopilatorio cuyo título es toda una ironía del destino: ‘The Singles: The First Ten Years’. El New York Times lo calificó como el “testamento del imparable poder de la canción pegadiza”. El disco incluía dos nuevos temas, que el cuarteto interpretó en su última aparición pública el 11 de diciembre de ese mismo año en el programa ‘The Late, Late Breakfast Show’.

Abba el reencuentro después de 30 años
El reencuentro de Abba para conmemorar los 50 años de ABBA en una fiesta privada celebrada en Berns Salonger (Estocolmo).

El grupo se disolvió poco después, sin comunicados oficiales que lo anunciaran o grandes titulares. Desde entonces, muchos han sido los rumores sobre una posible reunión de ABBA, a lo que Björn Ulvaeus ha respondido en varias ocasiones que “si alguno de nosotros ha abierto un poco la puerta de nuevo, yo la cierro de un portazo ahora”. Lo cierto es que, a pesar de sus intenciones los cuatro miembros del grupo han hecho algunas reapariciones para espectáculos relacionados con ABBA como la esperadísima actuación que se celebró el año pasado en la que los cuatro suecos volvieron a juntarse sobre un escenario después de más de 30 años separados.

Lo cierto es que, de una u otra forma, las canciones de ABBA se han mantenido vivas hasta ahora. Como conclusión podemos obtener que ABBA no fue un experimento comercial sino una familia de artistas cuyo particular sonido se cocinó a fuego muy lento. Todos sus éxitos fueron compuestos por ellos mismos.

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